“Me siento agradecida con Dios”, dice la mujer que sobrevivió tras ser arrojada a las vías del tren

«Me aguardaban el día de mi ruina, más YHWH fue un apoyo para mí; me sacó a espacio abierto, me salvó porque me amaba.» Salmos 18,19-20.

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12 respuestas a “Me siento agradecida con Dios”, dice la mujer que sobrevivió tras ser arrojada a las vías del tren

  1. Roberto Valle dijo:

    Solo la palabra y el conocimiento de Dios nos permites perdonar y abrazar a nuestros agresores que el senor continue derramando su misericordia en estas personas.

  2. Laura dijo:

    Bendito Eres Señor, Dichoso el que se acoje a Tí, porque no será defraudado !

  3. Juan Diego Quintero Bejines. dijo:

    Grande es Nuestro Dios, para dar vida y para cambiar la del que yace en la oscuridad.
    ¡Sea Dios alabado por siempre!
    ¡Gloria a Cristo!¡Rey del Universo!

  4. Cecilia Romero dijo:

    Mientras en el mundo hay tanto loco, también hay gente misericordiosa. Que Dios proteja a ésta señora y al indigente le de luz para recapacitar de su mala acción

  5. Maria del C López dijo:

    El que confía en el Señor no quedará defraudado.

    Aunque pase por oscuras quebradas, no temo ningún mal,
    por que Tú estás conmigo…
    Salmo 23

  6. Nancy del Rio dijo:

    Que bonito testimonio de Fe en Dios, una persona que se alimenta de la palabra de Dios, (como la mujer lo expreso) esta llena de Dios y es por eso que ella puede pedir la misericordia para su agresor.

    Gracias por compartir.

  7. Alba Grado dijo:

    Dios no abandona al que confía en Él.

    Se ve la maldad de quien no tiene a Dios.

    Busca a Jesús que cambiara tu vida.

  8. Alma Delia dijo:

    ¡Dios socorre a los que en Él confían!

    ¡Reconciliate con Dios y vive diariamente en su gracia!

  9. Teresita de Jesús Román dijo:

    El hombre le pide haga justicia para ella, y libre a otros del agresor.

    Dios le pide misericordia.

    Hágase Señor según Tu amor en esta desición.

  10. Ana Julia dijo:

    «En el Señor nosotros esperamos, él es nuestra defensa y nuestro escudo;»
    Salmos, 33 – 20

  11. Mirta dijo:

    Samuél 22,2 Él dijo:
    Yo te amo, Señor, mi fuerza,
    3 Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador,
    mi Dios, el peñasco en que me refugio,
    mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte,
    mi salvador, que me libras de la violencia.
    4 Yo invoco al Señor, que es digno de alabanza,
    y quedo a salvo de mis enemigos.
    5 Las olas de la Muerte me envolvieron,
    me aterraron los torrentes devastadores,
    6 me cercaron los lazos del Abismo,
    las redes de la Muerte llegaron hasta mí.
    7 Pero en mi angustia invoqué al Señor,
    grité a mi Dios pidiendo auxilio,
    y él escuchó mi voz desde su Templo,
    mi grito llegó hasta sus oídos.

  12. Ingri dijo:

    Bienaventurados los Misericordiosos, porque seran tratados con misericordia.

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